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Si los hombres menstruaran

Hoy te quiero traer un texto que me encanta.

Este texto lo escribió Gloria Steinem, una periodista, escritora y activista feminista que a día de hoy sigue luchando por los derechos de las mujeres.

Gracias a las múltiples conferencias que ha dado y a los ensayos que ha escrito, esta maravillosa mujer ha ayudado a abrir los ojos a otras muchas en cuanto a la desigualdad de género que vivían.

Te dejo a continuación este texto que espero que disfrutes mucho, y que te haga pensar un poquito más sobre qué pasaría en el mundo si los hombre menstruaran…

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En la imágen puedes ver a Gloria Steinem junto a Dorothy Pitmat-Hughes

<<Una minoría blanca del mundo se ha pasado los siglos intentando hacernos creer que la piel blanca hace a la gente superior, a pesar de que lo único que hace en realidad es que la mayoría de quienes la tienen note más el efecto de los rayos ultravioletas y de las arrugas. Los seres humanos hombres han construido incluso culturas enteras en torno a la idea de que la envidia del pene le es «natural» a las mujeres, a pesar de que podría decirse que tener un órgano tan mal protegido hace vulnerables a los hombres, y que la envidia al vientre, por el hecho de que éste permite engendrar vida, tendría que ser, como poco, igualmente lógica.

Resumiendo, se piensa que las características de quienes tienen el poder, sean cuales fueren, son mejores que las características de quienes no tienen el poder; y esto no tiene nada que ver con la lógica.

¿Qué ocurriría, por ejemplo, si de pronto, por arte de magia, los hombres pudieran tener la menstruación y las mujeres no?

La respuesta está clara: la menstruación sería un acontecimiento de hombres, totalmente envidiable y del que se podría presumir:

Los hombres hablarían del tiempo de duración y de la cantidad de su período.

Los muchachos celebrarían el inicio del periodo -ansiada prueba de su masculinidad- con rituales religiosos y fiestas sólo para hombres.

El Congreso subvencionaría el Instituto Nacional de la Dismenorrea para combatir las molestias del mes.

Compresas y tampones recibirían subvenciones federales por lo que serían gratuitas. (Lo que no implicaría, sin duda, que algunos hombres prefirieran pagar por marcas comerciales de prestigio, como los tampones John Wayne, las compresas a prueba de combas Muhammad Alí, los suspensorios menstruales Joe Namath, ‘Para tus días de soltero’, y las compresas con alas de Robert «Baretta».)

Los militares, los políticos de derechas, y los fundamentalistas de la religión citarían la menstruación («men», en inglés, significa «hombres» + «struación» como prueba de que sólo los hombres pueden servir en el ejército («debes poder dar tu sangre para tomar la sangre de otros», ostentar cargos políticos («¿tienen las mujeres la capacidad de ser agresivas cuando no tienen este ciclo constante que viene regido por el planeta Marte?», ser sacerdotes o ministros («¿cómo podría una mujer dar su sangre por nuestros pecados?» o rabinos («sin la pérdida mensual de lo impuro, las mujeres no están limpias»).

Los hombres radicales, los políticos de izquierda, los místicos, por su lado, insistirían en que las mujeres son iguales sólo que diferentes, y en que cualquier mujer podría unirse a ellos siempre y cuando estuviera dispuesta a autoinfligirse una herida importante al mes («DEBES dar tu sangre por la revolución», a reconocer la importancia prioritaria de los temas menstruales, o a subordinar su yo a todos los hombres en su Círculo de Ilustración. El hombre de a pie presumiría siempre («Yo tengo que ponerme TRES compresas», o al contestar un elogio de un compañero («Qué bien te veo, chico» chocaría las cinco y diría: «Claro, amigo, ¡estoy con el trapito!». Los programas de la televisión tratarían el tema continuamente. («Happy Days»: Richie y Potsie intentan convencer a Fonzie de que sigue siendo «El Fonz» aunque lleve dos meses seguidos sin el periodo.) También los periódicos. (MIEDO A TIBURONES AMENAZA A HOMBRES CON PERIODO. JUEZ ADMITE ESTRÉS MENSUAL COMO ATENUANTE EN VI0LACI0N.) Y el cine. (Newman y Redford en «Hermanos de sangre»)

Los hombres convencerían a las mujeres de que hacer el amor es más placentero «justamente en estos diítas». Se diría: las lesbianas temen la sangre y por tanto la vida misma, aunque eso será porque nunca se han topado con un verdadero hombre menstruante.

Los intelectuales, sin duda, ofrecerían los argumentos más morales y lógicos. ¿Cómo va una mujer a dominar las disciplinas que requieren un sentido del tiempo, del espacio, de las matemáticas o la medida, por ejemplo, si no dispone de ese don innato para la medición de los ciclos de la luna y los planetas, y por ende, para la medición de cualquier cosa?

En los enrarecidos campos de la filosofía y la religión, ¿podrían las mujeres hacer algo para compensar el no poder percibir el ritmo del universo, o su falta de contacto mensual con la muerte y la resurrección simbólicas?

Los liberales de todos los campos intentarían ser amables: el hecho de que «estas personas» no tengan el don de la medición de la vida, o de la conexión con el universo -explicarían- es suficiente en sí mismo como castigo.

¿Y cómo se entrenaría a reaccionar a las mujeres? Las mujeres tradicionales -se puede imaginar- estarían todas de acuerdo con todos los argumentos, aceptándolos con tenaz y sonriente masoquismo. («La ERA [Ley de Igualdad de Derechos, 1923, que no fue implantada al final] obligará a las amas de casa a hacerse una herida cada mes»: Phyllis Schlafly [una especie de Nancy Reagan]. «La sangre de tu marido es tan sagrada como la de Jesús; ¡y además, muy sexy!»: Marabel Morgan.) Las reformistas y las ‘Queen Bees’ (abejas reina) intentarían imitar a los hombres, pretendiendo tener el ciclo mensual. Todas las feministas explicarían una y otra vez que los hombres también necesitan ser liberados de la falsa idea de la agresividad marciana, al igual que las mujeres necesitan escapar al esclavismo de la envidia a la menstruación. Las feministas radicales añadirían que la opresión de lo no-menstrual es el patrón por el que se rigen todos los tipos de opresión («La población vampira fue la primera que luchó por la libertad!», Las feministas culturales desarrollarían una imaginería sin sangre para el arte y la literatura. Las feministas socialistas insistirían en que es el capitalismo el que permite que los hombres monopolicen la sangre menstrual…

De hecho, si los hombres tuvieran el periodo, las justificaciones del poder podrían ser interminables…

Bueno, pero eso sólo si les dejáramos.>>

¿Cómo crees tú que sería el mundo si los hombres menstruaran? ¿Estás de acuerdo con la opinión de Gloria Steinem?

Sara Seguí (2)
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¿Cuál es mejor para mi?

Tu método de recogida perfecto

¿Has visto cuántos métodos de recogida para tu menstruación hay en el mercado? Incluso hay métodos que no se venden! Es muy probable que esto te cause mucha saturación, y como ya sabemos, cuando una se satura siempre acaba con el famoso (y que tan poco me gusta) «más vale malo conocido que bueno por conocer». Pero claro, tú no quieres recurrir a las compresas o tampones desechables que tanto daño te hacen a ti, a tu economía y al planeta, ¿Verdad?

Por eso hoy te presento los métodos de recogida que puedes encontrar en el mercado, para que así puedas escoger el que mejor se adapta a ti y tu vida. 

Pero recuerda que el que te decidas por uno de ellos no significa que no los puedas combinar y usar varios a la vez o ir cambiándolos de acuerdo a tus necesidades de cada día. O que el que tu amiga te dice que a ella le funciona de maravilla este producto no significa que a ti también te vaya a funcionar igual de bien. La clave está en conocerlos y probarlos para saber cuál es el método de recogida para tu menstruación que más se adapta a ti y tu forma de vida.

¿Qué métodos para recoger el flujo menstrual existen?

Como te he dicho, en el mercado puedes encontrar muchos métodos diferentes entre los que escoger. Los más conocidos desde hace algunos años son los desechables, aunque estos no son la mejor opción para tu salud, tu bolsillo o el medio ambiente. Sí es verdad que en tiendas naturales puedes encontrar compresas y tampones eco. Estos, aunque son más saludables para ti por no contener tantos químicos, no dejan de ser productos de un solo uso que acabarán ensuciando nuestros mares y océanos con el riesgo para la vida marina que ello conlleva.

Puedes usar los productos desechables eco si quieres empezar a cuidarte a ti y al planeta pero todavía no estás preparada para los reutilizables. Recuerda que cada una tenemos nuestro momento. Solo tienes que esperar a que llegue el tuyo. Pero mientras, no te fuerces ni te sientas culpable.

¿Y si quieres empezar ya por los reutilizables?

Lo primero que tienes que tener en cuenta si quieres empezar a utilizar métodos para tu higiene menstrual reutilizables es que, cuando los compres, lo hagas en un sitio especializado y que sean de calidad.

Hay muchas marcas que se han sumado al boom de los métodos reutilizables, pero que su especialización principal es otra en vez de la menstruación (como es el caso de los supermercados). No compres nunca una copa menstrual de un supermercado. Puede que sea más barata, pero han conseguido esos precios a costa de los materiales. Y es que esas copas están hechas de materiales que yo, personalmente, preferiría no introducir dentro de mi cuerpo.

Recuerda lo que dice el dicho, «lo barato sale caro», y muchas veces, como es solo para probar, decidimos ir a la opción más económica, resultando esta incómoda y difícil de usar, lo que hace que nos echemos para atrás y nos arrepintamos de la decisión tan buena que habíamos tomado.

Por eso, lo mejor es que pruebes siempre productos de calidad. Recuerda que cuando compras en tiendas especializadas, la persona que te atiende puede asesorarte perfectamente y va a ofrecerte siempre productos de calidad.

La copa menstrual

La copa menstrual, aunque nos parezca un invento de lo más moderno e innovador, fue inventada en el año 1937. ¡Fíjate si hace años que va por el mundo! Por supuesto, las que puedes encontrar hoy en día están hechas con mejores materiales que la primera.

La copa menstrual es, como su nombre indica, una pequeña copa o cuenco que se introduce dentro de la vagina y recolecta la sangre. Ten en cuenta que esta es la principal diferencia con los tampones, que la copa recolecta solo el flujo menstrual mientras que el tampón absorbe cualquier fluido que produzca tu vagina.

La copa menstrual que puedes encontrar en la tienda online está hecha de silicona médica 100%. Además, la copa menstrual naturcup está fabricada en España.

Una pregunta muy común es a partir de qué edad se puede empezar a usar la copa menstrual. Y la respuesta es muy sencilla, a partir de que tenemos nuestra primera menstruación. Y es que sí, no hay ningún problema por que una adolescente decida usar la copa menstrual. Todo lo contrario, esto va a hacer que se conozca mucho mejor desde el principio y conozca su salud menstrual. Para ello, existen tallas especiales que se adaptan a los cuerpos de las más jóvenes.

La copa menstrual es ideal si vas a estar muchas horas fuera de casa o si vas a hacer deporte, ya que la puedes llevar puesta hasta 12 horas. Pero recuerda que si quieres saber cada cuánto tiempo tienes que cambiarte tu copa menstrual solo tienes que ir observándote. Mi recomendación es que las primeras veces que la uses lo hagas en periodos cortos, y así puedes comprobar la cantidad real de flujo que expulsas. Conforme vayas conociéndote, irás sabiendo cada día cuánto puedes llevar puesta tu copita sin que esta llegue a llenarse del todo y así podrás estar mucho más tranquila.

La compresa de tela

La compresa de tela es eso, una compresa hecha de tela. Y no, no son como las que usaban nuestras abuelas, más quisieran ellas haber tenido unas compresas así en su época, seguro que las desechables no hubieran triunfado nada.

Hoy en día puedes encontrar muchísimas compresas de tela, pero como en todo, asegúrate que están hechas con buenos materiales certificados. Y si están hechas en tu país, mucho mejor. Así apoyas al comercio y la artesanía local (normalmente están hechas a mano por mujeres maravillosas) y contaminamos menos ya que no hay que transportar desde tan lejos.

Las compresas de tela puedes encontrarlas en muchos tamaños diferentes. Por ejemplo, en nuestra tienda online puedes encontrarlas en tamaño salvaslip y mini, ideales para las pequeñas pérdidas de flujo y orina, las de tamaño normal, para los días de menstruación, y las de tamaño noche, más largas por detrás y perfectas para usar en las noches de más flujo.

¿Y cómo se usa una compresa de tela? Como las desechables. Simplemente tienes que poner la parte de color sobre tu braga normal y doblar las alas dejándolas enganchadas gracias al clic que llevan. Asegúrate de que la parte blanca va siempre en contacto con tu vulva, ya que esta es la parte absorbente.

Más adelante te haré un post explicándote cómo se lavan las compresas reutilizables con todo detalle para que las tuyas estén siempre impecables.

La braga menstrual

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La braga menstrual, o braga absorbente, no es más que eso, una braguita normal, que se usa como una braguita normal, pero que tiene en la zona de la vulva y del culete una parte absorbente.

En la tienda online las tienes disponibles tanto en absorción normal como en absorción super, para que escojas la que más se adapta a tu flujo menstrual.

¿Y cuánto absorbe cada una? La braga para absorción normal es ideal para flujos moderados o pérdidas de orina, mientras que la braga para absorción super es ideal para flujos abundantes. Además, también las puedes llevar hasta 12 horas, o más si las acompañas de otro producto como la copa menstrual.

Las bragas menstruales que puedes encontrar en la tienda online están hechas en España, libres de plásticos, con algodón y además tienen certificado vegan. Y no, no te preocupes, no huelen. Están hechas con un material super absorbentes, que absorbe tu flujo en segundos pero además es super transpirable. Estoy segura de que cuando las pruebes vas a querer más porque son maravillosas.

Sangrado libre

sagnat_lliure

El sangrado libre, o free bleeding, se trata de una técnica en la que dejamos la sangre fluir sin utilizar ningún método de recogida o absorción.

Para ello, es necesario tener un gran poder de conocimiento y nuestro suelo pélvico ejercitado, ya que, lo que hacen muchas mujeres, es retener su flujo menstrual gracias a los músculos del suelo pélvico y soltarla una vez que van al baño.

Antes de utilizar esta técnica debes entrenar bien tu suelo pélvico. Para ello te recomiendo que visites a una fisio especializada que te valore primero y te ayude a mejorar su estado si es necesario.

Y por supuesto, cuando empiezas, puedes practicar sin utilizar nada mientras estás en casa, pero si quieres salir de casa para ir a trabajar o tomar algo con tus amigas, y quieres seguir practicando pero sin riesgo a mancharte, puedes acompañarlo de una compresa de tela o una braga menstrual

Como te he dicho al principio, que escojas uno de ellos no significa que sea con el que te vas a quedar definitivamente o que no puedas combinarlos entre ellos de acuerdo a tus necesidades de cada momento. Como has visto, puedes combinar las compresas y las bragas tanto con la copa como con el sangrado libre, sobre todo al principio o si tu flujo es muy abundante.

Además, tanto las bragas como las compresas las puedes utilizar en muchos otros momentos de tu vida, como durante los días de más flujo, en el postparto o si tienes pérdidas de orina.

Todos estos métodos son perfectos para tu salud, tu bolsillo y el medio ambiente, así que no lo dudes más y pruébalos, no te arrepentirás seguro.

Si tienes cualquier duda o necesitas ayuda para escoger entre ellos, puedes coger una sesión suelta de coaching menstrual en la que juntas escogeremos cuál o cuáles de todos los métodos se adapta mejor a tu estilo de vida.

¿Te unes al club de las que cuidamos nuestra salud, el planeta y además ahorramos dinero?

Recibe un abrazo muy fuerte

Sara Seguí (2)
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Mi viaje

Hoy quiero contarte mi viaje...

…el viaje que empezó hace muchos años y al que le quedan otros tantos.

Mi menarquia llegó en verano. Yo tenía 12 años y lo único que sabía de la menstruación es que era algo que había llegado para fastidiar mi vida. En este momento lo pienso y siento una mezcla de rabia y tristeza porque una niña de esa edad sienta eso. Viví mi menstruación con vergüenza, queriendo esconderla cada vez que llegaba, pensando que era algo sucio y asqueroso y sabiendo que, desde el momento en que llegó, debía de tener mucho cuidado con lo que hacía.

Con 15 años descubrí lo que eran los tampones y que con ellos no se para el verano los días de tu menstruación. Y con los tampones llegó el amor de verano, el chico guapo que venía a veranear al pueblo y por el que todas las chicas suspiraban. ¿Me mira a mí? Esto no puede estar pasando… ni en mis mejores sueños puede estar pasando esto… pero pasa, y es el mejor verano hasta ese momento. Hasta que llega el final de agosto, y con él, la despedida. Que no podía venir sola, no. La maldita regla otra vez presente. No pasa nada, una ducha fría y adiós regla. Otro descubrimiento de ese año, eso no funciona.

Y llegan los 19 años. Pareja estable, hasta las narices de esta regla. ¿Y si probamos la píldora anticonceptiva? Qué gran invento, tengo la regla super regular y escasa, ¿qué puedo hacer que no me venga un mes? ¿Esto que brujería maravillosa es? Y empiezan las infecciones, y las cándidas, y la falta de líbido. Esto ya no me gusta tanto. Y a los 30 le digo adiós. Una de las decisiones más difíciles que he tomado en mi vida. Y la mejor.

Empiezo a conocerme, a descubrirme. Y aprendo sobre las hormonas, sobre mi no menstruación durante tantos años. Aprendo sobre mi ciclicidad y la mujer que realmente soy. Aprendo sobre mis 4 diosas y como me visitan durante unos días cada mes. Y me enamoro de este universo, porque esto no es un mundo, es un universo entero. Y descubro una nueva pasión, que me hace florecer, que me hace volar y recordar que, hace años, me definía como un pájaro en libertad, que solo quiere verlo todo desde arriba y no parar.

Y aquí estoy hoy, andando este camino, viajando por este mundo, haciendo de él mi estilo de vida e intentando que muchas otras mujeres hagan este maravilloso viaje conmigo. 

Si te unes a él, te aviso. Viene con billete de ida. El de vuelta lo tienes disponible para cuando lo quieras, aunque te aseguro que no lo querrás ¿no me crees? Ven y compruébalo por ti misma. 

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Bienvenida al proyecto amarme

Hola! Soy Sara, terapeuta y coach menstrual y fundadora del proyecto amarme.

Supongo que te estarás preguntando qué es esto del proyecto amarme y porqué tienes que participar en él. No te preocupes, enseguida te lo cuento, pero antes déjame hacerte unas preguntas. ¿Cuánto tiempo hace que no ves a tu menstruación como tu amiga? ¿Eres de las que piensa que tener la menstruación es sólo para mostrarte que no estás embarazada y por lo tanto se puede ir ya? ¿Eres de las que ha dicho que no a un plan de playa o piscina, a una cita con tu crush o a una fiesta con tus amigas porque te ha venido la regla? ¿Tú también eres de las que piensa que tener la menopausia no trae nada bueno y sólo da problemas? ¿Eres de las que no sabe como explicarle a su hija los cambios que va a tener en su cuerpo? Genial, estás en el sitio perfecto.

El Proyecto Amarme nace con la intención de que esas ideas dejen de existir. Se acabó el que nuestra amiga nos pase la compresa como si nos estuviese pasando eso que empieza con D y se debe esconder, se acabó el tener que avergonzarnos por ver una mancha de sangre o por hablar de la menstruación. Se acabó el que nos llamen locas por nuestros cambios hormonales, señores, las personas que menstruamos somos cíclicas!

Si quieres aprender como reconciliarte con tu menstruación, entenderla y cuidarte de la mejor forma siendo consciente de tu ciclicidad, no dudes en seguirnos.

Estamos en Instagram, donde te damos un montón de información sobre este y muchos otros temas. Y no olvides navegar por la web donde encontrarás información sobre nosotras y nuestros servicios, además de cómo puedes contactar con nosotras para cualquier cosa que necesites.

Únete a este viaje único del que no querrás regresar, ¿estás preparada?

Bienvenida a tu nueva vida, bienvenida al Proyecto Amarme